
Debido a que he formateado mi ordenador, no pude hablar del desastre xerecista ante el Dépor, donde los azulinos bajaron el pistón y entre la diestra de Juca y un inexplicable gol en propia de Leandro nos llevamos un quizá demasiado abultado 0-3 en contra y la cuarta jornada consecutiva sin marcar ni puntuar. Queriendo olvidar semejante hecatombe, me centro en el partido de ayer ante el Espanyol. El dato a destacar, que puntuamos, por primera vez en nuestra historia, en la primera división de nuestro fútbol.
El partido en el Cornellá - El Prat desembocó en un justo empate que repartía los puntos después de que el marcador se quedase sin estrenar a pesar de las variadas oportunidades de ambos equipos, especialmente de los locales que llegaron más a puerta. Renan evitó el gol periquito al comienzo con un disparo de Callejón en el que el meta brasileño estuvo espectacular. Sin embargo, fue del Xerez la más clara del partido. Alrededor del minuto 70', un remate de Mario Bermejo que se estrelló en el larguero. Sigue sin suerte el ariete xerecista que suma dos travesaños en dos partidos. El Xerez salió bien plantado y bien atrás. Algo lento por las bandas y con un delantero, Maldonado, que deja muchísimo que desear. A partir del susodicho remate de cabeza de Bermejo, el Xerez se desmoronó y fue el Espanyol el que llevó claramente la batuta, dándole un susto importante a Renan en el descuento. Bien de nuevo el portero.
Hemos podido ver como el rendimiento y el juego xerecista ha ido perdiendo brillo desde el partido contra el Dépor. Para mí, el claro error xerecista está en la delantera, en la pólvora mojada. No. Mejor dicho, en el Cuco Ziganda, que se empeña en poner un sólo hombre en punta que no le sirve de nada. ¿Qué le cuesta poner a Antoñito y a Bermejo juntos? O a cualquier otra pareja, qué mas da. Que se puedan apoyar arriba, que podamos crear ocasiones con más efectivos en ataque. Parece que se ha fijado en el sistema del Almería del año pasado. Sólo hay una laguna. Ése único delantero del Almería no era otro que Negredo. Ese sí que sabe buscarse la vida arriba él sólo. Y para solucionar ésto solo hay dos opciones: o fichamos a Negredo -o superior-, o el Cuco cambia de idea.
Foto: La voz digital

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada